
Este es uno de esos rituales que cambiaron mi relación con la cafeína. Uso cacao ceremonial de Cacao Culto, y antes de preparar el chocolate como tal, preparo mi propia mezcla de cacao con especias — así siempre la tengo lista para cuando se me antoje.
Para tu mezcla de cacao:
Llevas a la licuadora:
- Cacao ceremonial
- ½ cucharada de jengibre en polvo
- ½ cucharada de cúrcuma en polvo
- ½ cucharada de cardamomo en polvo
Licúas muy brevemente, solo lo necesario para que se integren los ingredientes y el cacao se deshaga en pedazos chiquitos o casi polvo. Ojo: tiene que ser rápido, porque el calor de la licuadora puede derretir el cacao si lo dejas mucho tiempo.
Una vez lista, guardas tu mezcla en un frasco de vidrio. Yo la he tenido a temperatura ambiente hasta por 3 meses sin que se eche a perder. Si vives en un lugar muy caluroso, mejor busca un lugar fresco para guardarla.
Para preparar tu chocolate caliente:
- 5-10 gramos de tu mezcla de cacao (una cucharada normal llenita)
- 1 taza de agua, leche, o mitad y mitad — depende qué tan cremoso te guste
Llevas todo de nuevo a la licuadora para que se integre bien, y después al fuego hasta que hierva. Listo — un chocolate súper cremoso, con sabor intenso e ingredientes reales.
Los beneficios detrás de cada ingrediente
Yo agrego estas especias sobre todo porque amo cómo saben — le dan un twist delicioso al cacao — pero resulta que cada una también aporta lo suyo:
El jengibre es conocido por ayudar a la digestión, reducir náuseas e hinchazón. La cúrcuma, gracias a la curcumina, tiene un fuerte efecto antiinflamatorio y antioxidante, y se le ha estudiado por su papel en la salud articular y digestiva. El cardamomo comparte esa misma familia de plantas, reduce marcadores de inflamación en el cuerpo, además de sus propiedades digestivas tradicionales. Y el cacao en sí ya es un superalimento con múltiples beneficios: es una de las fuentes vegetales más ricas en magnesio que existen, sus flavanoles aportan beneficios documentados para la salud cardiovascular y además se le asocia con mejoras en el estado de ánimo y la función cerebral.
¿Y qué hay de la cafeína?
Aquí está la parte que más me gusta explicar: el cacao sí tiene cafeína, pero en cantidades mucho menores que el café — y lo más importante es que su compuesto estrella no es la cafeína, sino la teobromina, que está presente en mucha mayor proporción. A diferencia de la cafeína, que actúa directo sobre tu sistema nervioso central bloqueando los receptores de adenosina (por eso el "subidón" y después el bajón cuando se te pasa el efecto), la teobromina actúa principalmente sobre tu sistema cardiovascular, dilatando los vasos sanguíneos de forma suave. El resultado es una energía más física, sostenida y sin el bajón brusco que da el café.
Fuentes:
- Martínez-Pinilla, E., Oñatibia-Astibia, A., & Franco, R. (2015). The relevance of theobromine for the beneficial effects of cocoa consumption. Frontiers in Pharmacology, 6, 30. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4335269/
- Franco, R., Oñatibia-Astibia, A., & Martínez-Pinilla, E. (2013). Health Benefits of Methylxanthines in Cacao and Chocolate. Nutrients, 5(10), 4159-4173. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3820066/
- Jaramillo Flores, M.E. (2019). Cocoa Flavanols: Natural Agents with Attenuating Effects on Metabolic Syndrome Risk Factors. Nutrients, 11(4), 751. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6520706/
- Daneshi-Maskooni, M., et al. Effect of cardamom consumption on inflammation and blood pressure in adults: A systematic review and meta-analysis of randomized clinical trials. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC10804083/
- Turmeric and Ginger: Combined Benefits and Uses. Healthline. https://www.healthline.com/nutrition/turmeric-and-ginger